Cabezas de ratón y colas de león
Me resulta imposible entender ciertas lógicas. ¿Cono ayuntamientos colindantes, que deberían colaborar, de una forma natural para resolver problemas urbanísticos comunes se enzarzan el litigios interminables durante 10 años?
¿Porque están dispuestos a prolongarlo otros tantos con el consiguiente gasto para los contribuyentes; cuando sentados, hablando con lógica y seriedad esto yacería olvidado en los anales de la historia?
¿Que interés hay en no evitar influencias externas supra municipales de consejeros gárrulos y garrulos interesados; tanto individuales como colectivos, en que el problema exista de forma artificial?
De forma natural el problema, se habría resuelto en 1990 cuando HB propuso a los los Ayuntamiento de Busturia y Sukarrieta la rectificación de sus respectivos términos municipal de una forma lógica y pactada.
Esta propuesta fue rechazada por alguna razón, imposible de entender; al menos por mí. Si como es sabido por los negociadores de la época, lo propuesto suponía para Sukarrieta dar continuidad territorial a su casco, hacerse con la estación de Miranar Busturia y quedarse con toda la parcela del polémico edifico de la colonia a cambio de Abiña-barri y Urkizuri, usando como muga el limite externo del la colonia y la vía del tren.
Más tarde, cundo la diputación decide eliminar enclaves, y al ayuntamiento Busturia se le ordena la cesión de Munitis a Sukarrieta, y a Sukarrieta la cesión a Busturia de el enclave Colonia, Abiña, Urkizuri. Busturia cumple la orden. Pero alguien, no sé donde, decide convertir en pleito el cumplimiento de la orden de cesión del enclave Colonia, Abiña, Urkizuri,a Busturia por no sé qué intereses, en vez de arreglarlo de forma cívica y lógica, acción cuya consecuencia soportamos hoy en día repitiendo actitudes de hace siglo y medio.
Y me pegunto ¿Como se pretende dirigir colectivos con tan poco criterio, escasa preparación social y menos capacidad gestora?
En el caso de Busturia y Sukarrieta es patente, que la desavenencia aldeana están hipotecando el proceso. Pero creo que los Garrulos, reconvertidos Manurros culpables: que en una época caricaturizo un amigo, no están, en los consistorios de Busturia ni Sukarrieta, sino en extractos superiores de la administración vestidos de traje y corbata. El problema de los consistorios de Busturia y Sukarrieta es el dejarse influenciar por esta gente que vive al margen de las realidades geográficas y urbanísticas de los pueblos.
Dejemos de perder el tiempo, despilfarrar dinero e hipotecar puestos de trabajo, repetir posturas de índole personal de hace 150 años, porque una vez más algunos prefieran ser cabezas de ratón antes que colas de león.
Doro

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